viernes, 21 de febrero de 2014

Pensando en ti Venezuela

Estoy sentado en frente de una computadora, conectado a todo el mundo y a la vez, tan solo. Con ganas de decir algo que el teclado y el ratón no son capaces de expresar.

Quiero abrazar a alguien que está a 7000 Km de las teclas que presiono incapaz de sentir una sola emoción más. No sé si hay más esperanza, impotencia o contradicción en esto que estoy sintiendo mientras busco las palabras que no encuentro no importa cuales ni cuántas veces presione estos botones y teclas.

Estas primeras líneas las empecé a escribir en 2011. Ha llovido mucho desde entonces pero yo sigo siendo el mismo, un tipo que es muchas cosas a la vez. He desempeñado muchos roles en el pasado y no sé si es por costumbre o por algún tema relacionado con mi propia identidad, pero algunos, no sé si es que no puedo o no quiero dejar de desempeñarlos, lo que si he intentado sin éxito es actuar como una sola cosa a la vez. Me ha resultado imposible actuar independientemente en modo hijo, hermano, esposo, venezolano, inmigrante. Finalmente he comprendido o más bien he aceptado que tengo un solo modo, el modo Gabriel.

Puede parecer mentira pero incluso, tras años del inicio de lo que ha resultado ser una extraordinaria aventura, todavía escucho canciones de amor, sí, de amor, y pienso en mi Venezuela. Es raro, es como si estuviera enamorado de ella, esa vaina jamás me pasó cuando vivía allá, oigan esto, y dígame por favor, díganmelo, que estoy loco, que a nadie más le pasa esto: Pensando en ti, Tenía tanto que darte, Se supone, Héroe

Venezuela para mi no es simplemente un territorio ni mucho menos es agua pasada en mi vida. A Venezuela la llevo en mi mente y en mi corazón, su historia, los ideales que me enseñaron mis maestros, mi historia, la que viví allí, con mi familia y mis amigos, Venezuela es mis recuerdos y es mi preocupación presente y deseo que esté presente también en mi futuro. Yo soy lo que soy por Venezuela y quisiera ser también para Venezuela, sin fanatismos, quisiera ser útil a mi país, de una forma mejor que muriendo a manos del hampa o de un guardia nacional o de los benditos colectivos. 

Creo que tengo algo que aportar, y me gustaría poder devolverle al país un poco de todo lo bueno que ha significado Venezuela en mi vida, con creces me gustaría devolvérselo. Lamentablemente, y lo digo de corazón, no soy militar ni tengo la menor idea de como liberar a mi Venezuela, esa que tienen secuestrada unos pocos, y no solo desearía liberarla, sino mejorarla y desarrollarla hasta su máxima expresión. Ya sé que puedo pasarme de melodramático, pero soy novelero, soy venezolano, soy de culebrón.

Digánme algo por favor, los quiero compatriotas, los quiero amigos, te quiero Venezuela, me dueles, me dueles mucho, te extraño. Familia, cuídense mucho.

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