domingo, 18 de noviembre de 2012

Un mundo cínico ó mi enésima crisis existencial


Recomendación: Escuchar la primera canción del video antes o durante la lectura. Si desean consultar le letra, la pueden conseguir a través de un enlace más adelante.
 
Cómo diría Jerry Maguire, personaje protagonista de una peli de 1996 interpretado por Tom Cruise: “We live in a cynical world.”
 
Al menos yo lo siento así. Siento que el mundo es cínico conmigo. Cuando me dice convencido que soy libre. Cuando defiende a capa y espada que la familia es la base de la sociedad. Cuando le da toda la importancia a la vida, a los derechos humanos, a la solidaridad, la educación, la salud y el amor. El mundo visto en estos términos y si fuera una persona, entonces, sería un filántropo. Pero la cruda verdad, o al menos mi humilde impresión, construida en base a todo mi razonamiento y todo mi sentimiento, es que el mundo no es cómo cínicamente trata de hacer que lo veamos.

De todas las frases populares del mundo que puedo recordar ahora mismo, la única y más realista que se me viene a la mente, esto siempre de acuerdo a mi percepción actual sobre el mundo, es “Por la plata baila el mono”. Saben lo que creo, que no soy libre, que la empresa es la base de la sociedad, que el dinero es lo más importante, la piedra filosofal, la base sobre la que se erige la sociedad, el pegamento que une a todas las cosas de este mundo. El valor por excelencia, la llave maestra para entrar a cualquier lugar, el material con el que se construyen los sueños en el mundo de las realidades, en fin, un elemento con el cual mantenemos una relación comparable a la que mantenemos con el aire que respiramos.

"La verdad os hará libres" vs. El dinero os hará libres.

No voy a debatir sobre una cantidad o monto de dinero necesarios. Eso de que “Todas las cosas en exceso son malas” lo sigo creyendo al 100%. El tema sobre el cual quiero llamar la atención a través de este artículo, es el siguiente: el dinero dirige y determina en gran medida las relaciones que entablaremos en nuestra vida y si nuestra posición sera ventajosa o desventajosa en las mismas, limita de una forma que considero bestial nuestra capacidad o mejor dicho nuestro tiempo para pensar, influye en la decisión personal de cada individuo sobre aquello a lo que va a dedicarse, que no es lo mismo, que a lo que desea dedicarse, pero ese individuo sabe que va a necesitar dinero a lo largo de su vida y que tener más o menos dinero puede resultar determinante para conseguir la mayoría de sus objetivos. También influye en la capacidad de cada individuo de cuidar y mantener su salud, en la cantidad y calidad del tiempo libre que tendrá esa persona durante su vida y si estará mas o menos estresado.  Influye en la decisión de esa persona para formar una familia, tener hijos, en su forma de vestir, comer, moverse por la ciudad y hasta de pensar, en lo mucho o poco que llegará a conocer esa persona del mundo, en su formación, escuelas y universidades a las tendrá acceso, y hasta influye en si determinado individuo tendrá un lugar para dormir está noche o no.

El mundo es cínico y parte de la gente que habita en él también lo es. ¿Por qué al pobre en lugar de visitarlo para pedirle, cuando no a comprarle su voto, o para venderle cosas de segunda importancia, no lo visitamos para darle educación, para enseñarle valores, a poner en práctica la solidaridad que sería más bonita si no fuera darles lo que te sobra sino ayudarlos que sean iguales, y por qué no, mejores que tú? ¿Es que acaso no es necesario darles educación, enseñarlos a pescar, ya sabes, "Dale un pescado a un hombre y comerá un día, enséñalo a pescar y comerá toda la vida"? ¿No necesitan saber nada de valores cómo el esfuerzo, el trabajo, yo me atrevo a enunciar otro valor, el valor de la digna recompensa por ese trabajo? O ¿Será que no podemos enseñarles eso porque nadie tiene esos valores, porque todos queremos dinero y no nos importa nada más, porque sería una mentira que aunque dicha con el cinismo más pulido no nos la va a creer nadie?

El dinero, el dinero, y lo siguiente es un grito desgarrador, ¡El dinero!

Todo lo valoramos. Si hay una desgracia de proporciones catastróficas, enseguida se valoran los daños materiales, queremos tener un detalle con alguien y le compramos un regalo (muchas veces en lugar de dedicarles un rato), las cuatro paredes a las que todos aspiramos, los alimentos que vamos a comer, la electricidad y hasta el agua, todo se consigue con dinero. Acabo de recordar una frase realista sobre el mundo “Nada es gratis en la vida” (Letra de la canción de NOS).

Si amo a mi esposa, a mi familia, a mí mismo y a la naturaleza, entre otras cosas, tanto, y en realidad mucho más que a mi profesión, entonces, ¿Tiene sentido que pasar, con diferencia, la mayor parte de mi vida, de mi tiempo, en el trabajo, produciendo dinero? Salvo que logre llevar con un éxito rotundo mi plan de cambiar el mundo, esto será así. Saben qué, a veces, pienso cosas como esta: si pudiera amasar una fortuna, entonces y solo entonces, comenzaría a vivir de verdad. Haría las cosas que siempre he querido y no he podido hacer. Por ejemplo, dedicarme a la política sin morir de hambre en el intento. Visitar muchos lugares, para conocer culturas diferentes, diferentes lenguas y porque no, hasta para hacer de voluntario en aquello en lo que pueda ser más útil. Lo de "y entonces, comenzar a vivir" me resulta muy triste, y la verdad, se trata de una exageración, porque estoy vivo, y soy feliz, de verdad, lo soy, soy un afortunado porque tengo tanto amor para dar y recibir que no sé que hacer con él, quisiera más tiempo para disfrutar de ese amor. Pero eso me lleva a la siguiente reflexión, eso de "La verdad os hará libres" a día de hoy será "El dinero os hará libres" o "Con suerte, la lotería os hará libres". Es una lastima que ser buena persona, amar a la gente que te rodea, ayudar a los demás, no proporcione ninguna seguridad para mi futuro, o las garantías para darle a mi familia todo lo necesario… o al menos, casa y comida. Y no digo de por vida, pero los derroteros por los que me han llevado los últimos acontecimientos tanto en Venezuela cómo en España limitan y mucho mi visión a largo plazo. El dinero, sobre ayudar a los demás, sobre demostrarles que los quieres, privandote de esa sensación tan extraordinaria que ni siquiera me atrevería a argumentar, que esas acciones, ayudarlos, o quererlos, las haga solo por ellos, sino que las hago por mí, para sentirme así de bien. 

Ya estoy ansioso por compartir con todo el mundo esto. Por eso voy terminando aunque podría continuar contando historias y explicando mi visión sobre este tema. Ojo con la canción del video que he referenciado. Que lo disfruten, y si creen como yo que un mundo mejor es posible, con una escala de valores cómo debe ser, entonces manifiéstenme su apoyo, porque un día de estos incursionaré en la política, en el poder, a todos aquellos que hoy adoran al dinero y en especial el mal habido, los vamos a enseñar con el ejemplo, y con los votos, a ser gente, otro grito, ¡No se dan cuenta que si en lugar de preocuparse cada quién por uno mismo, todos nos preocuparnos, o más bien nos ocuparnos, por todos, por los problemas y necesidades de todos, entonces, seríamos mucho más felices!... ¡Y dignos!

Si has llegado hasta aquí, entonces, recibe un fuerte abrazo, todo mi agradecimiento y una invitación para cambiar el mundo. Si decides aceptarla, piensa cómo sería un mundo donde el dinero no sea lo más importante, donde no sea requisito indispensable sea cual fuere tu propósito en la vida, y déjame un comentario.

Nota Aparte:
Por favor, si un diseñador gráfico, dibujante o cualquiera que sienta la motivación, pudiera hacer un dibujo que represente al dinero como ese pegamento que une a todas las cosas se lo agradecería mucho. Puede ser como pegamento, cinta adhesiva, curitas o banditas, cuerdas, en fin cualquier cosa que una. Algo parecido a esas imágenes donde sale gente formando un círculo tomados de las manos, gente de todas partes, gente muy diferente. Pero donde pueda observarse como lo que los une es el dinero y donde pueda verse otro grupo incluso más numeroso y que evidentemente lleva una vida más dura, con menor calidad de vida, que no están en ese círculo y que no tienen dinero.

A continuación, algunas ideas que por razones de tiempo, tocaré en otro momento. Ya sabes, de las 24x7 horas que tiene la semana, no me quedan muchas para reflexiones de tipo filosófico, entonces, imagínense para redactar :)
  1. Es dinero es el medio para conseguir casi cualquier cosa, hasta ir de turista espacial. Y la humanidad se ha empeñado de tal forma en darle valor al dinero, que son raras y casi inexistentes las cosas que se pueden lograr sin absolutamente nada de dinero.
  2. Es increíble, hoy en día lo primero que se le enseña a los hijos es el valor de las cosas, cuida ese carrito porque vale mucho dinero, porque es muy caro, etc. Y no les quito razón, yo soy pésimo para ponerle precio a las cosas y creo que eso es algo básico en este mundo, saber ponerle precio a las cosas. Casi todo tiene un precio, incluso muchas personas tienen un precio, la vida de las personas y hasta el trasero de algunas otras tienen un precio.
  3. Dicen que soy libre pero realmente no pedo hacer lo que quiero. Dicen que "los buenos" siempre ganan pero en realidad ganan "los poderosos", es decir, los políticos/gobernantes/militares de turno, banqueros, dueños de las empresas calificadoras y empresarios acomodados, entre otros miembros de lo que yo llamo "El Salón de la Injusticia", en fin, una pandilla de corruptos y mafiosos. Me dicen que trabaje duro y luego me da una recompensa paupérrima. Hablan de la importancia y el valor de los sentimientos, de amor, de pertenencia; y de las virtudes, la honestidad, el respeto, pero luego dejan ver muy claramente que para “progresar”, para ser un “triunfador” en lo económico, tienes que corromperte, cómo si no existiera o no fuera posible otra manera de hacer las cosas, más que pisando y abusando de los demás. Otra frase: “Para que alguien gane, siempre hay alguien que tiene que perder”.
  4. Cuando dicen que el dinero no hace la felicidad, lo hace omitiendo cínicamente, que la felicidad no es posible en nuestra sociedad si no tienes dinero.
  5. La familia es la base de la sociedad. Eso me hace reír. La base de la sociedad son las empresas. Y a estas solo les interesa producir dinero a toda costa. Y ese es el problema, una sociedad basada en una cosa que no tiene nada de social, que no sabe nada de personas, valores, de amor, de filantropía. Por ejemplo, dada la situación económica de España en donde la gente se ve obligada a mantenerse en un trabajo a toda costa, ya no sé si algunas empresas tienen empleados o esclavos del futuro, o más bien, del presente. Disfrázalo de beca o de lo que quieras, pero eso es injusto. Se estan librando guerras en África para controlar los recursos naturales que se usan para fabricar equipos electrónicos, y hay que ser cínico, para luego enviarles todos esos equipo en forma de basura cuando ya no los necesitamos. Eso sin hablar de daños medioambientales, empresas monopolio o empresas que se hacen con el control de los fondos del estado, mediante el ejercicio cínico poco o nada perseguido de la corrupción.
  6. Además del dinero, la relación sexo-poder, también es digna de ser estudiada. Y también la relación sexo-dinero. Estos elementos como motivadores tienen mucha tela para cortar. Pero ya espero sembrar suficiente polémica con el dinero.

domingo, 6 de mayo de 2012

Caracas, otra despedida más...

No pensaba comentar nada al respecto pero dadas las reacciones de personas a las cuales quiero mucho, no me quedaría la conciencia tranquila si no digo lo que pienso.

En mi opinión los creadores de Caracas Ciudad de Despedidas  hicieron un buen trabajo. Y he sentido una profunda tristeza al leer comentarios sobre el video cargados de odio e intolerancia, y que al mismo tiempo reflejan un importante grado de ignorancia y/o superficialidad por parte del que comenta.

Por favor, antes de continuar juzgándolos los invito a leer el comunicado sobre CCDD que emitieron los muchachos del día de ayer. Y por favor, reflexionen.

Yo me fui del país y créanlo o no, no quería irme. Quiero a mi país y si bien irme no es la mejor forma de demostrarlo, durante mis profundas reflexiones sobre el tema pensé que morir a manos del hampa, ser víctima de la impunidad reinante en Venezuela, trabajar con la sensación de que voy echando para atrás porque la inflación avanza mucho más rápido que mi salario, no poder independizarme porque no hay sueldo que alcance para pagar un alquiler, no poder comprar un apartamento en planos porque viene Hugo y los expropia, pasar más de 4 horas diarias en cola, vivir con miedo día tras día y no hacer nada para cambiar la situación, tampoco sería un comportamiento ejemplar.

Si me quedaba tenía que meterme en la política (área para la cual no estoy formado, pues soy Ingeniero y en la cual tampoco tengo experiencia), para estar en paz conmigo mismo tenía que sentir que estaba trabajando y contribuyendo significativamente para cambiar la situación. Si me quedaba pondría en riesgo no sólo mi vida que ya para ese entonces era la que menos me importaba, sino que ponía en el punto de mira del odio, del resentimiento y del poder absoluto, a mi familia y a todos mis seres queridos.

Entonces, en lugar de meterme en la política, tomé el camino menos difícil (entiéndase bien, un camino que ni remotamente puede considerarse un camino fácil), creo que el camino egoísta al menos desde un punto de vista patriótico, el camino anti-heróico. Así que yo soy parte de lo que representa ese video, de esa realidad, no me importa su forma de hablar, me importa lo que sienten y eso, lo que sienten, los hace tan venezolanos como yo, cómo el que vive en el 23 de enero, un maracucho o un gocho, en fin soy una despedida más, una intensamente dolorosa despedida más, en nuestro Aeropuerto Internacional de Maiquetía, una más para engrosar las estadísticas de Caracas, la ciudad de las despedidas.

No puedo creer todo el odio que han lanzado contra esos muchachos, que han sido más valientes que yo. Así que no puedo ni imaginar lo que pensaran de mí. Amigos no todo es lo que parece, hay problemas, situaciones que no son fáciles y que al menos en mi caso me superan, por ahora. Irse o quedarse, Balzac dice que "La resignación es el suicidio cotidiano", en este sentido, ¿Cuántos caraqueños se suicidan a diario?

¿Dónde está la valentía de todos los que cargaron contra estos muchachos cómo si se tratara de la causa de todos nuestros males? ¿Dónde están sus nombres? ¿Cuántos videos han hecho? ¿Han alzado su voz?... O es que se están suicidando cada día y quieren llevarse a todo el mundo con ellos.

Y sí, uno de mis sueños es poder regresar... y trabajar en PDVSA. Deseo poder contribuir tanto cómo me sea posible para hacer de Venezuela un país ejemplar, que no sólo sea el país en donde nací y luego viví hasta la edad de 26 años. Quiero que Venezuela sea el lugar en donde todos los venezolanos podamos y deseemos vivir.

Ahora mismo yo no sé cómo arreglar nuestro país, pero si se me ocurre algo, a mi o por ejemplo a Henrique Capriles, espero que podamos contar con todos los venezolanos, los pobres, la clase media y con los ricos, los hombres y las mujeres, los de todas las religiones, los que se quedaron y los que se fueron, con todos, porque estoy convencido de que todas esas diferencias que nos separan nos hacen débiles y de que en la unión está la fuerza.

Mis últimas palabras para esos muchachos a los que parece importarles más el país que a los muchos que han cargado contra ellos. Gracias por la valentía que han demostrado, gracias por hacerme sentir orgulloso y por renovarme las esperanzas, que bueno que exista gente como ustedes que sienten el país, a su manera, con su forma de hablar… me da igual como hablen pero creo que sienten como venezolanos. Un abrazo.