martes, 25 de agosto de 2020

¿Nómadas?

Esta es una reflexión que escribí en 2014:

En las clases de historia me enseñaron que los primeros seres humanos eran nómadas, es decir, que no se establecían en ningún lugar sino que iban moviéndose de un lado a otro de acuerdo a las estaciones y las posibilidades para cazar y recolectar. Entiendo entonces, que sólo se quedaban en un lugar mientras las condiciones eran favorables o quizá mientras pensaran que era más prudente quedarse que arriesgarse a buscar algo mejor... cosa que eventualmente se veían obligados a hacer.

Luego se volvieron sedentarios. Fueron capaces de dominar la agricultura y combatir las principales dificultades que suponían las condiciones cambiantes del clima. Desde mi punto de vista, fueron capaces de cambiar algunos aspectos de aquello que los rodeaba para hacerlos más favorables para sí mismos, en lugar de renunciar a todo, lo bueno y lo malo de aquel lugar, y partir hacia un destino incierto, quiero decir, quizá los esperaba un futuro mejor o quizá no.

Han pasado muchos años desde entonces, cientos o miles de años, dependiendo del punto que se tome como referencia, los indios americanos, si nos situamos en el descubrimiento de Colón, o los primeros homo-sapiens en un sentido más general. El caso es que siento que los tiempos de ser nómada están regresando ¿Será que hemos perdido la capacidad de modificar nuestro entorno? Ahora no sólo, no conseguimos que sea más favorable, sino que lo hacemos aún más inhóspito.

Si has seguido mi blog, ya sabes que me dolió marcharme de mi país, que siento que hechos ajenos a mi voluntad consiguieron torcerla de modo que se me presentó el dilema y tuve que tomar esa difícil decisión. No supe cómo y no pude cambiar esos aspectos de mi entorno, de mi Venezuela, que llenaban mi vida de ansiedad, miedo, resignación y desesperanza.

Liberado de esos sentimientos, ahora con una mezcla de emoción e incertidumbre que me producía la aventura nómada, y la profunda nostalgia de la despedida, por fortuna y gracias a la determinación que tuve en su día, de trabajar y buscar la excelencia, cómo me animaron en mi casa de estudios, la Universidad Simón Bolívar (USB), conseguí satisfacer mis necesidades básicas, está vez incluyendo la seguridad, antes tan frágil en Venezuela.

Fue como abrir los ojos a nuevos horizontes, nuevos retos, eso me hizo acordarme de Maslow, porque al sentir que había completado ese nivel, la base de su famosa pirámide, comencé a pensar en metas más ambiciosas, en el buen sentido. Es la ambición y no el conformismo, lo que ha hecho avanzar a la raza humana. Ser inconscientes, individualistas y malos, aunque pueda sonar infantil, es que a veces triunfen los malos y no la ambición, lo que tiene al mundo como está.

Para mis propios intereses individuales, comienzo a pensar que lo mejor será ser nómada y buscar siempre las condiciones más favorables para mí y mi familia. Ya lo hice una vez, y creo que con prudencia, buena disposición y capacidad para trabajar y hacerlo bien, y una buena actitud de respeto y búsqueda de relaciones de mutuo beneficio, siempre habrá un lugar donde seamos bienvenidos.

Pero lo que realmente quisiera, es ser tan hábil como algunos hombres que a lo largo de la historia, han sido capaces de mejorar algunos aspectos de los lugares que apreciaban, con los que guardaban una relación formada de recuerdos, gratitud y admiración. Tal vez, sea ese mi problema, que cambiar las cosas puede llevar asociado un sacrificio de tal magnitud, que yo me decanto por la involución, y me declaro nómada.

Este nómada continuará enfrentándose al dilema una y otra vez, este individuo no puede cambiar nada, puede irse o quedarse, nada más. Pero las sociedades si pueden cambiar las cosas, con organización, valor, inteligencia y paciencia. Los primeros sembradores no echaban las semillas y veían florecer las plantaciones al instante. Yo no creo tener todas las respuestas, de hecho me considero bastante ignorante “sólo sé, que no sé nada”.

De vuelta en 2020:

En general, estoy tan decepcionado de los políticos que no descarto dedicarme a la política algún día, a ver si yo puedo hacerlo mejor. Pero no sé por donde empezar, ahora mismo tengo muchas facturas que pagar y una familia que mantener, y si dejo mi trabajo para dedicarme a la política, no sé cómo pagaría el próximo giro de la hipoteca.

Por otro lado, agradezco el trabajo de todos los políticos honestos y capacez. Admiro su valentía. Pienso que ser político implica riesgos, especialmente si se hace oposición a una tiranía como la de Hugo Chávez en Venezuela. Antes de su muerte, Hugo Chávez designó a Nicolas Maduro como su sucesor. 

miércoles, 17 de junio de 2020

La Mirada Sociológica: España 2020


En un curso de sociología aprendí que hay tres preguntas que pueden ayudar a tomar mejores decisiones:
  1. ¿Siempre ha sido así?
  2. ¿Es así en todas partes?
  3. ¿Es que no puede ser de otra manera?
Procuro hacerme estas preguntas cada vez que tengo que tomar una decisión, incluso sobre temas que causan polémica y que a veces son tratados como intocables, sagrados, incuestionables, por ejemplo, la democracia.

Voy a tomarme la libertad de compartir una aplicación práctica de estas preguntas, sobre la democracia en España.

¿Siempre ha sido así?

Teniendo en cuenta que Mariano Rajoy del PP, último Presidente del gobierno antes de Pedro Sanchez del PSOE, fue destituido en una moción de censura tras la sentencia incriminatoria contra el PP por corrupción en el conocido como "Caso Gürtel". Yo diría que hasta hace poco, al menos algunas instituciones democráticas, o parte de ellas, funcionaban.

Este es un ejemplo de como el resto de instituciones que conforman la democracia, tienen un papel fundamental en lo que a control se refiere.

La democracia suele tener tres poderes que tienen que ser independientes para que la democracia exista: Ejecutivo (el gobierno), Legislativo (el congreso) y el Judicial (justicia).

Es decir ¿El gobierno elegido democráticamente puede hacer cualquier cosa? La respuesta es no.

Sin embargo, recientemente en España la independencia de los poderes está en tela de juicio:
  1. Nombramientos que presentan dudas razonables sobre la independiencia de los poderes. Por ejemplo la Fiscal General Dolores Delgado, antes Ministra de Justicia.
  2. Destituciones mal fundamentadas o sin fundamento como la del jefe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, Manuel Sánchez Corbí, que curiosamente fue uno de los que investigó por corrupción al PP.
  3. Saltándose los tramites parlamentarios a propósito del estado de alarma por COVID-19 con medidas que nada tienen que ver con el virus, como incluir a Pablo Iglesias en la comisión que controla al CNI.
¿Es así en todas partes?

Quiero pensar que no es así en todas partes. Pero estoy seguro de que hay un lugar en donde sí es así, donde no hay independencia de poderes, y es Venezuela.

Respetar la independencia de los poderes es tan importante como celebrar elecciones.

Ganar las elecciones no impica poder hacer y deshacer sin rendir cuentas a nadie, ni las cuentas se rinden sólo presentándose a unas nuevas elecciones. La justicia tiene que funcionar, todos tenemos derechos y deberes, las minorías también. Todos tenemos que ser iguales ante la ley.

Yo vi como pasaba un país de gobiernos malos a uno acusado por genocidio. Como convertian un país con gobiernos malos en uno en el que sentía miedo y frustración. En Venezuela, se registran más de 26 mil muertes violentas al año y progresar a través del trabajo resulta casi imposible.

Lo que veo en España en los últimos tiempos, me recuerda terriblemente a Venezuela. Y recuerdo que sin independencia de poderes no hay democracia.

Para los que no lo sepan, antes de Hugo Chávez, en Venezuela también se destituyó a un Presidente por corrupción, Carlos Andrés Peréz de AD. El próximo Presidente electo, Rafael Caldera, su rival político, ahora independiente pero ex de COPEI, pienso que por esa rivalidad, concedió el indulto a Hugo Chávez que estaba preso por dar un fallido Golpe de Estado a Peréz.

Esa decisión de Caldera fue el inicio del fin de la IV República, en la que con sus defectos, yo nací y crecí. Hubiera sido mejor corregir sus defectos que la deriva autoritaria de Chávez y todos sus seguidores entre los cuales se encuentra Pablo Iglesias. Simplemente son un grupo que aprovecha la frustración de la gente para enriquecerse, no buscan el bien común si no su propio beneficio. Una imagén más gráfica, todo para ellos y para la gente, en el mejor de los casos, redes clientelares.

Luego Chávez ganó las elecciones y se hizo con el control de todos los poderes del estado. Cualquier funcionario o cargo que no siguiera sus instruciones fué destituido y sustituido por otro sin respetar ningún tipo de meritocrácia, todo se hizo de forma irresponsable e irrespetuosa. Una burla que nunca tuvo ninguna gracia y que finalmente tendría consecuencias muy serias.

¿Es que no puede ser de otra manera?

Yo pienso que un gobierno elegido democraticamente debería tomar decisiones basado en:
  1. Guiados por la Meritocracia y el Consenso.
  2. Procurando una Administración Efectiva y Eficiente.
  3. Respetando las Leyes y al Resto de Instituciones.
Deseo que sea de otra manera.

Es más fácil destruir que construir. Si en España destruyen las instituciones, el futuro además de incierto puede ser realmente malo.

Incluso si por votación, que no democráticamente, se toman medidas orientadas a las destrucción de la democracia, las instituciones democráticas deberían actuar para preservarla.

Ya lo dice la sabiduría popular: "La justicia lenta no es justicia". 

¡Suerte España!


La democracia es tan curiosa, que teniendo en cuenta que no todos los votos valen igual, porque hay territorios en los que un diputado se consigue con menos votos que en otros territorios, puede darse el caso de que el gobierno no represente a la mayoria de los votos contados uno a uno.