miércoles, 19 de febrero de 2014
La utopía del mal
Veo con preocupación los acontecimientos que se desarrollan a mí alrededor ¿Qué es lo que está pasando? ¿Acaso el honor y la ética ahora son sólo cosa de películas? ¿Acaso los valores, los principios han caducado para siempre?
Las personas y los gobiernos se venden al mejor postor, por ejemplo, recientemente España ha vendido sus principios a China, por dinero. Han cambiado las leyes para que el gobierno Chino que oprime a millones de personas esté contento. Y eso pasa constantemente en todos los países. Sólo que unos ostentan el poder y otros se venden, a veces, a precio de gallina flaca.
Yo creo que un mundo mejor es posible. La violación grupal de Venezuela en la cual participan cientos de países que se benefician de nuestro petróleo no me da sólo asco, me da una profunda tristeza y una idea del grave estado en que se encuentra la raza humana en el mundo. Yo lo tengo claro, el poder está en las manos equivocadas, de los malos de la película, sus motivaciones son los intereses de unos pocos que tratan de satisfacer su ambición, pero esta es insaciable. Su poder se basa en la opresión a través del miedo, la ignorancia y la indefensión aprendida, de millones de personas.
¿De verdad? ¿Así de poderoso puede ser el dinero, puede ser el poder? ¿Qué tengo que hacer para ser realmente libre? ¿Vamos a seguir comprando productos chinos porque son baratos, arruinando a los comerciantes locales que no pueden competir lógicamente porque no tienen esclavos sino empleados y luego mandamos toda la basura a África? ¡Por favor! ¿A qué religión pertenecemos? ¿Es que acaso existe alguna cuyo objetivo sea joder a todo el mundo, incluso a uno mismo?
Un famoso presentador venezolano era conocido por la frase “Hagan bien y no miren a quién” ¿Qué cosa realmente buena has hecho hoy? ¿Hay algo de positivo, algo valioso que le estés dejando a la sociedad? ¿Eres útil para la sociedad? Yo creo en el potencial del capitalismo como sistema económico pero en el socialismo como sistema político, socialismo que promueva la igualdad de oportunidades y meritocracia entre otras cosas, socialismo entendido como reconocer al otro, que es lo mismo que entender la regla de causa y efecto, tus decisiones afectan a los demás y las de ellos a ti, entonces, no le hagas a los demás lo que no deseas que te hagan a ti; sentido de la responsabilidad y coherencia que consiste en hacer siempre lo que consideras correcto, tomando en cuenta sus efectos en los demás. Abajo el individualismo enfermizo que nos tiene jodidos.
Esta sociedad, tal como yo la veo, es una fábrica de esclavos, de gente que pueda ser oprimida fácilmente o que esté dispuesta a oprimir a los demás. O eres del equipo de los malos o eres del equipo de los tontos. A los buenos parece que ya los extinguieron. Esta sociedad no está pensada para que todos vayamos hacia adelante y desarrollemos nuestro máximo potencial para el bien común. Está pensada para producir un grupito de gente super rica y super poderosa, y millones de hormigas que dedican su vida a sustentar ese poder, dejando poco tiempo para la familia y hasta para uno mismo, para la creatividad, para la solidaridad. Hoy en día no basta el oxígeno y un par de pulmones para mantenerte vivo, si falta dinero, aparece el cartelito de THE END o FIN.
Protesto porque no quiero que mi primer pensamiento antes de acostarme y al despertar sea el dinero, porque no quiero dedicar mi vida a tratar de vender cosas inútiles a la gente para conseguir dinero, porque sé que hay gente en el mundo que lo está pasando mal porque mis principios no tienen precio, porque quiero ser honorable, porque lo que parece romántico es realmente humano, porque la libertad plena parece ser un privilegio de la gente con suficiente dinero ¡No quiero desear ser El Lobo de Wall Street! Quiero sentirme en un estado en el pueda pensar en los demás, en cómo ayudarlos, porque a estas alturas a veces siento que no puedo ni conmigo mismo en un mundo hostil, donde siento que el objetivo de muchos es acabar con los demás, aplastarlos, pisotearlos. Puede que lo que deseo sea una utopía pero ahora mismo siento que vivo en una utopía del mal, en Matrix, donde se le asigna a todo el mundo lo mínimo para que no protesten (si es así, a mi me viene a buscar un agente enseguida).
Te invito a creer que las cosas pueden ser diferentes, pero te lo advierto, es muy duro aceptar que las cosas están mal, que el sistema no funciona. Pero es el primer paso para poder corregirlo.
Apliquemos el honor y los principios. No te vendas de ninguna forma. Piensa si el dinero que te regalan o te pagan mantendrá tu conciencia limpia. Hay muchas formas de comprar conciencias, no te engañes ¿Es agradable tener una buena posición económica si sabes que la has conseguido perjudicando al resto de la sociedad? Yo he amado, amo y amaré por siempre, somos humanos y son precisamente nuestros sentimientos lo que nos diferencia de otros animales, existen más sentimientos además del que produce comprar cosas y comprar personas. Te invito a experimentarlos, se solidario, haz el bien, siente orgullo, siente que has escogido el camino difícil y los has superado, gánate el respeto de los demás sin asentarlo en la desgracia de otros, se un ejemplo; yo soy simplemente un poeta, un romántico, un loco, un ser humano, no sé, hagan bien y no miren a quién, respeta a los demás, se libre pero no libertino, se feliz y trata de contribuir aunque sea un poco en la felicidad de los demás, pon de tu parte, a veces perdiendo también se gana.
Nuestro país está secuestrado, el mundo supuestamente diplomático es gobernado por hipócritas que sólo buscan su propio beneficio mientras tratan de joderse unos a los otros, en lugar de establecer acuerdos para beneficio mutuo, sólo con países que respeten la dignidad del ser humano y la libertad. Vamos contra corriente. Y la duda final es ¿Darías la vida por un país y por un mundo mejor (al menos por el país)? Puede parecer extremo, pero cuando tratas de cambiar el mundo, te matan (o al menos tratan de hacerlo). No sé por dónde empezar, y mi moral cada día está peor, ya les digo ¿si no consigo producir dinero ni para mí, cómo diablos me mantengo con vida mientras trato de cambiar las cosas? Pero a veces, me viene bien pensar y sentir, que no estoy sólo. O en su defecto, al menos desahogo.
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